Mar. Ene 21st, 2020

Embajador de Guaidó en Bogotá se opone a intervención colombiana en Venezuela

Calderón Berti: “Nuestros grandes errores han sido responsabilidad de Leopoldo”

El prestigioso político, exministro, exdiputado, experto petrolero y geólogo venezolano habló con el PanAm Post sobre esas historias que, discretamente, han definido el desarrollo del Gobierno interino de Guaidó. También de su percepción, ahora, gracias a su independencia recién adquirida, mucho más franca, sobre el rumbo que lleva el presidente de Venezuela, los partidos que lo rodean y quien, según Calderón Berti, está realmente detrás de él.

Primero que nada, Don Humberto, gracias por la entrevista, por la integridad y por la muestra de decencia en su rueda de prensa de ayer. Creo que el país necesitaba eso.

Esa es mi obligación. Y yo no había querido hablar contigo antes para no contaminar lo que se estaba haciendo, ni que la gente fuese a pensar que yo tenía la mano metida en esto. No es que yo esté en contra que esto se sepa, no. Se iba a saber tres días más tarde, porque tú lo publicas el día 14 y yo lo llevé a la Fiscalía el día 18, y no lo hice antes porque estaba quebrantado. Pero el 18 estaba yo en la Fiscalía entregando esto. Eso se iba a saber de todas, todas. Y la denuncia era sobre lo mismo que tú dijiste, de manera que yo no tenía ningún interés en esconder nada. Yo respeto muchísimo a los medios de comunicación y a la prensa que está en el derecho de informar y, el ciudadano, en el derecho de saber qué es lo que está ocurriendo.

Esta es la primera vez, de hecho, que usted y yo hablamos. Que hablamos sobre el tema. Mucha gente, factores dentro del Gobierno interino —y lo han sugerido públicamente… han dicho que usted ha estado detrás de esto, de lo que nosotros hicimos. ¿Qué piensa al respecto?

Bueno, tú eres el mejor testigo de si yo he estado o no estado.

Mira, yo eso no lo voy hacer, nunca lo hecho, ni lo iba hacer. No porque yo quiera esconderlo, sino simplemente porque iba a ir a la Fiscalía y no iba yo a filtrar la información. Ahora, el problema allí fue que en lugar de enfocarse el tema central de por qué eso ocurrió, se centraron en que había habido una filtración, una cuestión sin sentido y absurda.

Porque se iba a saber de todas maneras, yo lo iba a hacer 4 días más tarde. El informe de auditoría me lo entregaron el sábado 15; el mismo día se lo envié a Guaidó, a Leopoldo López y a Julio Borges. Leopoldo López estaba al tanto de esto 2 meses antes de que se publicara, de manera que yo no escondí absolutamente nada.

Se ha creado esta especie de campaña, que claramente tiene un propósito, de desprestigiarlo y neutralizarlo, imagino yo que para que se diluyan las denuncias. Publicaron en El Nacional y en otros medios, artículos involucrándolo a usted con Mikel Moreno y Padrino López…

Ajá, espérate. Vamos por parte: yo no conozco a Mikel Moreno ni al general Padrino López, nunca he hablado con ellos, jamás en mi vida. Yo no he participado en ninguna intentona. Yo no participé en la hazaña militar del Puente de Altamira.

Claro… Ellos son los que tienen que explicar.

Quienes tienen que explicar son ellos, los que aparecieron allí, no yo. ¿Qué voy a explicar yo? Eso es una conjetura y una manipulación, que expliquen ellos porqué lo hicieron y quiénes estaban involucrados, porque los rumores fueron muchos y nunca hubo una explicación de cómo había surgido aquello.

Yo tengo algunas informaciones que recibí, pero que me las reservo, de alguien que sí participó, que pasó por aquí por Bogotá, el general Cristopher Figuera. No diré nada, pero él me relató todo y los que aparecieron en el puente son parte de los que estaban en la cuestión. Yo no tuve nada que ver con eso. No me invitaron a eso.

Además, es muy torpe involucrarlo con eso para tratar de desprestigiarlo, cuando fueron otros los que realmente estuvieron involucrados. También hay quienes dicen que lo de usted ayer fue un gran acto de ego para minar la presidencia de Guaidó y apuntalarse usted.

¿Cuál ego puede tener una persona de 78 años que cuando Guaidó no había nacido, ya yo era ministro de Petróleo? Cuando la mayoría de los dirigentes actuales no habían nacido, yo había sido ya presidente de INTEVEP, Director de Reversión, Ministro de Petróleo, Presidente de Petróleos de Venezuela. Qué ego puedo tener yo en ese sentido, por favor, lo que pasaba es que yo estaba observando muchas cosas.

Si yo no hubiese participado en el Gobierno interino, yo no me entero de las cosas. Y a lo mejor hubiese estado confundido.

Pero yo quiero aclarar porque es bastante importante: los tres aspectos fundamentales que me distanciaron de ellos —y que ellos están en cuenta porque yo se los dije— fueron: el caso Cúcuta, que desde el primer día cuando me lo dijeron, se lo informé a Leopoldo López, el primer día, ¿me entiendes? Y él está en cuenta absolutamente de todo. En honor a la verdad tampoco trató de influir en mí para que no hiciera nada, no voy a decir ahora una mentira producto de todo esto, porque no acostumbro a decir mentiras. En segundo lugar la investigación se hizo de una forma seria y responsable.

Lo que yo sí quiero aclarar, Orlando, y que es muy importante, es que ellos están en cuenta de mi punto de vista sobre eso. Primero sobre lo de Cúcuta, desde el primer momento estuvieron enterados, Leopoldo, Julio Borges y gente que pasó por aquí, vinculados con los partidos políticos con quienes yo me reuní y les mostré la información que tenía. O sea, yo nunca lo oculté.

Lo otro fue lo de Monómeros. Yo fui quien planteó en sus inicios el tema de Monómeros. Yo, nadie más. Ellos ni sabían que eso existía, y yo adelanté todas las gestiones de forma muy discreta, porque así era que había que hacerlo para evitar que el régimen pudiera torpedear la operación de control de la empresa. Desde el comienzo trabajé en esto con el procurador José Ignacio Hernández y con Leopoldo López de una manera seria y profesional con unos asesores que tengo, un abogado especialista en esos temas y un petrolero que también domina la materia.

Cuando llegó el momento de designar a la Junta Directiva, Leopoldo López me pidió que elaborara una lista; yo no soy petroquímico, soy petrolero, así que me asesoré con mis compañeros de Petróleos de Venezuela —que algunos son petroquímicos— y me dieron una lista que fue la que yo pasé. Lo único que valía para integrar esa lista eran los méritos profesionales y la trayectoria moral y ética. Se la entregué a Leopoldo. Después vino la mano tenebrosa y metieron gente allí por razones de tipo político.

A mí me pareció que eso no era conveniente, pero aun así, la mayoría de los integrantes de la Junta Directiva eran profesionales y comenzaron a trabajar de una vez. Y tan profesionales que la empresa de 50% que estaba produciendo, pasó a producir 100%. Pero no estaba produciendo 50% porque la habían destruido, eso no es verdad; la empresa estaba funcionando, pero por las medidas OFAC, tenía restricciones financieras muy grandes, no tenía acceso a dólares para comprar materia prima ni podía hacer operaciones internacionales.

Yo trabajé en el levantamiento de las sanciones junto a la gente de Washington, trabajó mucho en eso creo que Vecchio y el propio procurador. La empresa se recuperó. Ahora, ¿qué ocurre?, a mí me parecía que no era pertinente, que no era un buen mensaje al país, ni a mis compañeros del sector petrolero, que se politizara aquello. Que hubiese cuotas de partidos allí de los 4 partidos que forman parte del G4.

¿Cuándo terminó mi responsabilidad? Yo fui a Barranquilla, los juramenté para darle formalidad a su designación y más nunca volví a aparecer salvo en una reunión (te explico, la oficina de la embajada es mitad de Monómeros y la otra mitad se la cedieron a la embajada para poder funcionar). Un día, estando yo en mi oficina, se me acerca alguien de la directiva de Monómeros y me dice que por favor vaya a la reunión de ellos. Yo le digo que no tengo nada que hacer allí, pero me insiste diciendo que es solo un momento. Cuando abrimos la puerta de la reunión de Monómeros, cuál será mi sorpresa que quien esta dirigiendo la reunión era Manuel Rosales.

A mí me pareció que aquello no era normal, que no tenía nada que ver allí, los únicos que debían estar allí eran los ejecutivos de Monómeros con los miembros de la Comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional. Yo me senté y vi que a la gente la estaban atropellando, injuriando y maltratando sin necesidad.

¿Borges no estaba al tanto de su destitución?

No… Borges me había dicho a mí en dos o tres oportunidades que esta gente estaba molesta conmigo y que ellos querían que yo me fuera. Yo le dije: «Cómo no, yo me voy cuando ellos quieran, pero yo no voy a renunciar». Y no iba a renunciar porque eso es reconocer que yo había cometido un error. Y yo no lo iba a hacer. Le dije lo mismo que le dije hace muchos años a Lusinchi, al ministro de Energía y Minas de Lusinchi, que siendo yo presidente de Petróleos de Venezuela y me vino a ver y preguntó: «¿Usted qué va hacer?» Le dije que no entendía la pregunta. «¿Usted va a renunciar?», me preguntó. Le dije, «no, porque renunciar significaría que yo cometí un error, una falta, que hice algo indebido». «Entonces, ¿qué hacemos?», me insistió. «Bueno, lo que ustedes quieran hacer, si quieren destituirme, me destituyen, pero sean ustedes». Convocaron una asamblea y me destituyeron. Perfecto no pasó nada.

Estos me mandaron la carta… Está bien, yo me voy y no tengo resentimiento, qué voy a tener yo resentimiento.

Usted dijo en la rueda de prensa que le recomendaba a Guaidó rodearse bien.

Mira, yo te voy a decir una cosa. Yo conozco a Henry Ramos hace muchísimos años, porque yo tuve unos años de diputado y desde antes lo conozco. Yo, personalmente, no puedo decir nada de Henry Ramos. No lo puedo decir porque estaría mintiendo, porque de verdad yo no sé absolutamente nada. Qué hay comentarios en la prensa, puede haberlos. Tú sabes que a veces los comentarios no son totalmente ciertos. Ahora, aquí vino a verme hace unos meses una persona cercana al presidente Guaidó y yo le dije dos cosas, porque él me preguntó que qué le sugería yo que él le dijera al presidente Guaidó. Dos cosas. Una, que revise muy bien su entorno, porque allí hay gente tóxica. Dos, que se sacuda, que no se deje tutelar, que ejerza su responsabilidad, porque yo creo que es vox populi que hay una persona tutelándolo y él tiene que ejercer a plenitud su responsabilidad como presidente encargado.

¿Usted cree que Leopoldo López es una de esos elementos tóxicos del Gobierno interino?

Yo lo que creo es que los grandes errores de la oposición han sido todos responsabilidad del accionar de Leopoldo López, que ha llevado inexplicablemente a todos los partidos de la oposición nariceados. Que el cuarto partido de la Asamblea Nacional naricee a los tres primeros, no lo entiendo.

¿Quién inventó lo de Cúcuta? ¿Qué les dijeron a los presidentes que se trasladaron a Cúcuta que iba a ocurrir? ¿Qué le dijeron a Almagro que iba a ocurrir? Yo no lo sé, debieron decirle algo porque no es Cúcuta precisamente un sitio para hacer turismo porque, entre otras cosas, ver el drama humano que allí se ve, deprime. Y, ¿quién inventó la hazaña militar del puente de Altamira? ¿Quién inventó los diálogos a espalda de todos sus compañeros de la oposición y la comunidad internacional? Él, Leopoldo López. ¡Que dé la cara, que responda!

 

Entrevista de PanAm Post

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